Farewell. - Un cortometraje animado sobre duelo, pérdida y aceptación

Farewell. llega al Festival Internacional de Cine de Morelia con una historia sobre duelo, pérdida y aceptación

El cortometraje mexicano dirigido por Ximena Álvarez Portilla y producido por Rodrigo Camargo Hernández continúa su recorrido por festivales con una selección oficial en el FICM 2026, después de presentarse en encuentros como LALIFF, Shorts México, Chilemonos y Animayo.

Hay despedidas para las que nunca encontramos las palabras. De ese silencio parte Farewell., cortometraje mexicano de animación 2D escrito y dirigido por Ximena Álvarez Portilla. Una obra que aborda el duelo después de una muerte por suicidio desde un lugar sumamente íntimo: las preguntas que permanecen entre quienes continúan aquí.

Después de su recorrido por Chilemonos, ANIMAZE y LALIFF, la producción inicia su ruta nacional de proyecciones con Shorts México y proximamente en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2026.

El cortometraje de 6 minutos con 45 segundos, es una obra sin diálogos, que ha encontrado en la animación una manera de representar emociones difíciles de expresar mediante palabras.

Una última despedida detrás de una barrera invisible

Farewell. comienza después de la muerte de su protagonista. Tras quitarse la vida, Sergio despierta como un fantasma en medio del vacío y observa cómo su mejor amigo encuentra su cuerpo. Los dos están cerca, pero existe entre ellos una barrera invisible. Sergio intenta atravesarla desesperadamente para conseguir algo que ya es imposible: despedirse una última vez. A partir de esta premisa, el cortometraje construye una metáfora sobre la pérdida y sobre aquello que permanece sin resolver después de la muerte.

No hay una explicación definitiva ni una respuesta capaz de ordenar inmediatamente lo sucedido. En su lugar existe una distancia imposible de atravesar entre quien se ha ido y quienes permanecen.

Una historia nacida de una experiencia profundamente personal

Para Ximena Álvarez Portilla, el suicidio no era un tema distante cuando comenzó a desarrollar Farewell. La directora ha vivido de cerca diferentes experiencias relacionadas con él. Una de sus mejores amigas sobrevivió a intentos de suicidio y, años después, en 2022, Sergio —el mejor amigo de su padre— murió por suicidio mientras su padre se encontraba presente. La experiencia dejó una pregunta que terminaría convirtiéndose en uno de los motores del cortometraje:

“Quienes lo vivimos de tan cerca nos quedamos con una pregunta: ¿por qué?”, explica Ximena en su nota como directora.

“La aceptación de que nunca sabremos por qué aquella persona decidió quitarse la vida es lo único que podemos tener, pues ya no está aquí para explicarnos. Sin embargo, mi duda persiste, y esa duda es representada con Farewell.”.

El cortometraje evita plantearse como una explicación del suicidio. Su mirada está colocada en el duelo, las preguntas y el proceso emocional de quienes continúan viviendo después de una pérdida.

La animación para abordar temas complejos

Ximena describe Farewell. como una carta de amor. Una dirigida a Sergio, a su padre, a su mejor amiga y también a otras personas que han experimentado de cerca situaciones similares.

“El suicidio sí pasa y sí afecta, así como el dolor que viene con amar a una persona que decidió ya no estar aquí con nosotrxs. Es una decisión permanente que definitivamente afecta a todas las personas involucradas”.

Para la realizadora, reconocer ese dolor forma parte del proceso de aceptación. No significa encontrar todas las respuestas ni eliminar aquello que ocurrió, sino aprender a convivir con una ausencia que ya no puede modificarse. Ese concepto encuentra en la animación una herramienta adecuada.

En lugar de representar únicamente una situación realista, Farewell. puede convertir la imposibilidad de comunicarse en una barrera física, colocar a Sergio dentro de un vacío y utilizar imagen, movimiento, color y música para representar aquello que los personajes ya no pueden decirse. La ausencia de diálogos refuerza esa intención.

Una de las decisiones narrativas más importantes del film se encuentra en aquello que deliberadamente elimina: las palabras. Durante sus 6 minutos y 45 segundos, la película desarrolla su historia sin diálogos.

Sin voces, el peso narrativo recae sobre la actuación de los personajes, la dirección de arte, la animación y la música original de Esteban González Arellano.

La dirección de arte estuvo a cargo de Alondra Uribe, Ana Regina López Carmona y Ximena Álvarez Portilla, mientras que Monse Ramírez realizó la supervisión de animación.

El guion contó con Iván Viñas y Gregorio Vázquez como script doctors.

Crear un espacio seguro para la realización de una historia difícil

Detrás de la película, trabajar con un tema tan cercano a la experiencia de su directora también planteó un desafío para la producción. Rodrigo Camargo Hernández, productor de Farewell., entendió desde las primeras etapas que acompañar el proyecto requería algo más que organizar un calendario o resolver necesidades técnicas.

“Cuando me enteré de este proyecto, comprendí que Farewell. no era solo un cortometraje, sino una experiencia profundamente personal para su directora, siendo el suicidio un tema del que pocos hablan y muchos evitan”.

Una de las prioridades fue entonces construir un entorno en el que el equipo pudiera acercarse al material con sensibilidad. El proyecto se desarrolló como parte de los proyectos de ESCENA, Escuela de Animación y Arte Digital.

“Más allá de la gestión técnica, quisimos que la producción se convirtiera en un espacio seguro, donde las emociones detrás del proyecto pudieran plasmarse en el corto”.

Para Camargo, la experiencia también modificó su propia manera de entender la producción audiovisual: escuchar, cuidar los procesos y reconocer que detrás de cada decisión técnica existía una historia sobre dolor, pérdida y aceptación.

La producción ejecutiva estuvo a cargo de Andrés Palma y Andrés Buzo, mientras que Andrea Pintor, Joselo Dorantes, Natalia Calixto y Olivia Arambarri participaron en la gestión de producción.

Del aula al circuito internacional de festivales

Hablar sobre suicidio desde la ficción implica hacerlo con cuidado. Farewell. decide aproximarse al tema sin intentar proporcionar una respuesta a las razones que pueden llevar a una persona hasta ese punto. Tampoco busca resolver aquello que para sus propios creadores continúa siendo una pregunta abierta.

Su atención está puesta en otro lugar: en quienes permanecen y tienen que aprender a vivir con la ausencia.

Ahí adquiere sentido la barrera que separa a los protagonistas.

Sergio quiere cruzarla para despedirse. Su amigo ya no puede escucharlo. Y entre ambos permanece todo aquello que quizá habría querido decirse antes.

Transformar esa distancia en animación permitió a Ximena Álvarez Portilla convertir una experiencia profundamente personal en una obra capaz de viajar mucho más allá de quienes originalmente la inspiraron.

Después de pasar por Los Ángeles, España, Chile y diferentes espacios de exhibición, Farewell. continúa ahora su recorrido en el Festival Internacional de Cine de Morelia. Próximamente se darán a conocer detalles de la programación.

Una película sin diálogos sobre una de las conversaciones más difíciles de tener.

Y, sobre todo, una carta de amor para quienes se fueron y para quienes todavía están aprendiendo a despedirse.